Por: Arqto. Carlos Rondón Aguilar
La segunda quincena de febrero Arequipa fue sometida a abundantes lluvias, que no se veían hace muchos años. Con las lluvias se cargaron las torrenteras, rebalsaron sus cauces, arrastraron materiales y basura, causando significativos daños a muchas urbanizaciones entre modernas y populares, que sufrieron la furia de estas aguas.


